
El portafolio de inversión extranjera en México alcanzó un nivel histórico al colocarse en 293 000 millones de dólares, consolidando al país como un destino atractivo para capitales globales. Este flujo de recursos refleja la confianza de inversionistas internacionales en las perspectivas económicas mexicanas y en las oportunidades que ofrece un mercado con gran dinamismo demográfico y potencial de crecimiento.




