
México continúa dando pasos importantes para garantizar que la atención médica sea un derecho efectivo para toda la población, mediante la consolidación de un Servicio Universal de Salud que busca eliminar brechas en el acceso y la cobertura sanitaria. La prioridad del gobierno es que la salud no sea un privilegio, sino un bien público accesible para todas las personas sin importar su condición social.





