
La tensión entre el gobierno federal y ciertos medios de comunicación privados subió de tono luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum señalara públicamente a TV Azteca por difundir información manipulada y por supuestamente promover una narrativa adversa a su administración. En particular, Sheinbaum criticó a la televisora por “desinformar al pueblo mexicano con fines políticos”.





